Un equipo de la Universidad de Cádiz (UCA) ha constatado un retroceso generalizado de las marismas de la Bahía de Cádiz, con una media de 2,4 metros al año en el borde de la Bahía interior, tras analizar su evolución entre 1956 y 2022.
El estudio, del Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) y publicado en la revista Journal of Environmental Management, reconstruye más de seis décadas a partir de fotografías aéreas históricas analizadas con Sistemas de Información Geográfica en el Laboratorio de Carbono Azul de la UCA.
El mayor retroceso se registra en El Trocadero (Puerto Real), con una media de siete metros al año entre 1978 y 2022. Allí, la marisma baja se ha reducido por debajo del 5% de la superficie que ocupaba en 1978 y la marisma media ha disminuido en torno a un 75%.
En la Punta de la Clica (San Fernando), las marismas se expandieron entre 1956 y 1978, pero desde entonces retroceden 1,8 metros al año. Los investigadores vinculan la regresión al aumento del nivel del mar y a la reducción de los aportes de sedimentos de los ríos.
El trabajo se enmarca en el proyecto iBESBLUE, que estudia la capacidad de adaptación de las marismas y las praderas marinas del Parque Natural Bahía de Cádiz ante el cambio climático.

